
Cerrar los ojos hasta que muera la luz del sol. En mi cabeza, miles de estrellas atraviesan la oscuridad, estrellas repletas de deseos perdidos que completan mi interior. Admito que me encanta perderme entre ellas. Ver cómo las viejas estrellas van perdiendo su brillo, las que van muriendo poco a poco y que, tarde o temprano, acabarán cayendo en el olvido. Y observar con detenimiento las nuevas estrellas que se van formando, llenas de luminosidad y de vida, aquellas que portan en su interior los deseos más recientes, deseos que están a punto de realizarse.
Gracias al transcurso de los días, he podido definir con claridad mi mayor estrella, mi Sol particular. Ese Sol que lleva en su interior mi mayor deseo y, junto a él, mi futuro. Es mi Sol, mi Estrella Polar. Es mi luna, mi noche, mi día, mi zona zero. Es mi mundo. Es mi vida.
Y sólo deseo poder alcanzarla.
Qrt

